La coca cola y demas bebidas gaseosas
Lo primordial es tener razones suficientes para considerar a
los refrescos una bebida ocasional y no sana ni necesaria a diario, pues
como con todo, está en nosotros decidir para proteger la salud del organismo.
Consumir más de una lata diaria de bebidas gaseosas puede
aumentar el riesgo de desarrollar el síndrome metabólico, que puede contribuir
al desarrollo de las enfermedades cardiovasculares, según un estudio de
investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, en los
Estados Unidos.
El síndrome metabólico se define por la presencia de tres
o más factores de riesgo. Uno es la obesidad central (un exceso de grasa en la
cintura). Otros factores son: nivel de triglicéridos elevados, colesterol bueno
(HDL) reducido, presión arterial por encima de 13/8 y glucosa en ayunas elevada
o diabetes tipo 2 previamente diagnosticada.
Sabemos de su contenido en ácido fosfórico impide la absorción del calcio y puede
provocar una desmineralización de los huesos. La ingesta de estas bebidas en la comida limita la absorción de minerales.
El ph ácido de la Coca-cola es lo que muchos consideran un potente
anticorrosivo que puede dañar la mucosa estomacal y producir enfermedades en la
misma. Además, la Organización Mundial de la Salud considera que este refresco
y otros similares, pueden contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas
como obesidad y diabetes.